3. El Ejército del Señor 

3. El Ejército del Señor 2018-06-04T16:04:50+00:00

Sábado, 21 de Julio 2018 

El Ejército del Señor 

 

“Somos soldados de Cristo en el campo de batalla y no podemos esperar un tiempo fácil. Debemos obedecer las órdenes de nuestro Capitán. Está dirigiendo su ejército a la victoria. Lo que debemos hacer es tenerle siempre a la vista y obedecer sus órdenes y seremos victoriosos en las batallas del Señor” (Ms8-1885, 24 de Octubre).
“Los soldados en cualquier ejército deben obedecer órdenes. A menudo deben rea-lizar tareas, cuyo propósito no pueden ver. En algunas ocasiones son llevados a lugares peligrosos sin darles razones. Así es en el ejército de Cristo; debemos confiar en nuestro gran Comandante, confiar implicitamente en su guía y nos salvará de cada peligro y nos conducirá victoriosamente a través de todo conflicto” (Signs of the Times, 7 de septiembre, 1891).

Esfuerzos y sufrimientos
1.    Si el recluta desea ser un buen soldado, ¿qué debe estar dispuesto a enfrentar?
2 Timoteo 2:3; 4:5. 3Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
5Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.

“Somos soldados de Cristo; y se espera que los que se alistan en su ejército realicen tareas difíciles, tareas que consumirán sus energías hasta lo sumo. Debemos comprender que la vida de un soldado es de combate agresivo, de perseverancia y de resistencia. Debemos soportar pruebas por causa de Cristo. No estamos participando de combates simulados” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 37).
“Recordemos que somos colaboradores juntamente con Dios. No somos suficientemente sabios como para trabajar por nuestra cuenta. Dios nos ha hecho sus mayordomos, para probarnos, como probó al antiguo Israel. Él no quiere que su ejército se componga de soldados indisciplinados, no santificados y erráticos, que representen falsamente su orden y su pureza” (El Evangelismo, pág. 74).

Entrega completa al servicio
2.    ¿Qué se espera de cada soldado alistado en el ejército del príncipe Emmanuel? ¿Quién es parte de su ejército?

2 Timoteo 2:4, 5. 4Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.

“La fortaleza de un ejército se mide mayormente por la eficiencia de los hombres que se encuentran en sus filas. Un general sabio instruye a sus oficiales a fin de que entrenen a cada soldado para el servicio activo. Trata de desarrollar la mayor eficiencia posible de parte de todos. Si tuviera que depender sólo de sus oficiales no podría esperar dirigir una campaña de buen éxito. Cuenta con el servicio leal e infatigable de cada hombre de su ejército. La responsabilidad descansa mayormente sobre los hombres que están en las filas.
“Lo mismo ocurre en el ejército del Príncipe Emanuel. Nuestro General, que jamás ha perdido batalla, espera un servicio voluntario y fiel de todos los que se han alistado bajo su bandera. Espera que todos, tanto laicos como ministros, tomen parte en el conflicto final que se está librando ahora entre las fuerzas del bien y las huestes del mal. Todos los que se han alistado como soldados suyos deben rendir como milicianos un servicio fiel, con un agudo sentido de la responsabilidad que reposa sobre ellos como individuos” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 29).

Talentos
3.    ¿Qué imparte Dios a cada persona que se une a su ejército?
Romanos 12:6-8. 6De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
1 Corintios 7:7. 7Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.

“Dios ha provisto ayuda divina para todas las emergencias frente a las cuales nuestros recursos humanos son insuficientes. Da el Espíritu Santo para ayudar en cada dificultad, para fortalecer nuestra esperanza y seguridad, para iluminar nuestras mentes y purificar nuestros corazones” (La Maravillosa Gracia de Dios, pág. 209).
“Nuestro Señor quiso que su iglesia reflejase al mundo la plenitud y suficiencia que hallamos en él. Constantemente estamos recibiendo de la bondad de Dios, y al impartir de la misma hemos de representar al mundo el amor y la beneficencia de Cristo” (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 327).

4. ¿Cómo reacciona el enemigo cuando al ejército del Señor en esta tierra se le otorga talentos y dones?
Juan 15:18-21. 18Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. 20Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 21Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

“Satanás no permite sin lucha que el reino de Dios se edifique en la tierra. Las huestes del mal están empeñadas en incesante guerra contra los agentes designados para la predicación del Evangelio; y estas potestades de las tinieblas están especialmente activas cuando se proclama la verdad ante hombres de reputación y genuina integridad….
“Así el enemigo caído trabaja siempre por conservar en sus filas a los hombres de influencia que, si se convirtieran, podrían prestar eficaz servicio en la causa de Dios. Pero el fiel obrero evangélico no necesita temer ser derrotado por el enemigo; porque es su privilegio ser dotado de poder celestial para resistir toda influencia satánica” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 136).

Bajo la voluntad de Dios
5.     Cuando los soldados cristianos se someten a la voluntad de Dios, ¿cómo pelea las batallas en su favor?
Filipenses 2:13; 4:13. 13Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Isaías 41:10. 10No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

“Aunque crea que está solo, no es así, pues Cristo está con usted y tiene su bendita compañía. Recuerde, por tanto, las palabras que resonando desde los tiempos de los profetas y apóstoles lo exhortan a permanecer firme” (Cristo Triunfante, pág. 207).
“El corazón lleno de amor infinito se conduele de aquellos que se sienten imposibilitados para librarse de las trampas de Satanás; y les ofrece misericordiosamente fortalecerlos a fin de que puedan vivir para él. Les dice: ‘No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.’ ‘Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel.’ Isaías 41:10, 13, 14” (Profetas y Reyes, pág. 235).

6.    ¿Cuál es la clave del éxito para los nuevos reclutas, así como para todos los soldados hasta el fin del conflicto?

Santiago 1:22. 22Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
Colosenses 3:23, 24. 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la he-rencia, porque a Cristo el Señor servís.

“Quienes declaran creer la verdad deben ser conscientes del gran conflicto que está ante nosotros y lo que significa ser un fiel soldado de Jesucristo… El ejército del Salvador invita a un alistamiento voluntario. Debe haber una entrega completa de las pasiones, la voluntad y los caminos a la voluntad del Maestro. Nuestra tarea consiste en obedecer las órdenes del poderoso General. Debemos tener una estructura física fuerte y activa. Los sentidos deben ser iluminados para que la obediencia sea perfecta; deben cumplirse tareas que no siempre pueden parecer fundamentales; pero surge la necesidad de la fe en una sabiduría y poder más elevados que los de ustedes mismos. Tengan fe en Dios, una fe inquebrantable en la destreza, capacidad y fidelidad de su Comandante que conoce el plan de la batalla” (Alza Tus Ojos,pág. 228).

El ejército crecerá
7.     ¿Qué sucederá en nuestra época si los discípulos de Cristo se esfuerzan en proclamar la verdad presente como lo hicieron los apóstoles después de Pentecostés?
Hechos 2:42, 46, 47. 42Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón. 47Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

“A medida que los hijos de Dios se dediquen a esta obra, muchos se asirán de la mano extendida para salvarlos. Serán constreñidos a apartarse de sus malos caminos. Algunos de los rescatados podrán, por la fe en Cristo, ascender a elevados puestos de servicio, y llevar responsabilidades en la obra de salvar almas.Conocen por experiencia propia las necesidades de aquellos por quienes trabajan, y saben cómo ayudarles; saben cuáles son los mejores medios para recobrar a los que perecen. Están agradecidos a Dios por las bendiciones recibidas. El amor vivifica sus corazones y sus energías se fortalecen para levantar a otros que no podrían hacerlo sin ayuda. Aceptando la Biblia como guía y al Espíritu Santo como su ayudador y consolador hallan nuevas oportunidades. Cada una de esas almas que se añade al equipo de los obreros, provista de materiales e instrucción que le permita convertir a otras personas para Cristo; colaborarán con los que le llevaron la luz de la verdad. Así se honrará a Dios y progresará su verdad” (Testimonios para la Iglesia, tomo 6, pág. 262)

8.    Cuando los antiguos portaestandartes descansen, ¿a quién comisionará el Señor para tomar sus puestos?
Proverbios 23:26. 26Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
1 Timoteo 4:11-14. 11Esto manda y enseña. 12Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 13Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.14No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
Tito 1:5. 5Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé.

“Cristo pide voluntarios que se alisten bajo su estandarte y sostengan ante el mundo la bandera de la cruz. La iglesia languidece por falta de la ayuda de jóvenes que den un testimonio valiente, que con celo ardoroso aticen las indolentes energías del pueblo de Dios, y aumenten así el poder de la iglesia en el mundo. Se necesitan jóvenes que resistan la marea de mundanalidad y eleven una voz de advertencia contra los primeros pasos de la inmoralidad y el vicio.
“Pero los jóvenes que quieren servir a Dios y entregarse a su obra, deben prime-ro limpiar el templo de su ser de toda impureza y entronizar a Cristo en el corazón; entonces estarán habilitados para poner energía en su esfuerzo cristiano y manifes-tarán celo entusiasta para persuadir a los hombres a reconciliarse con Cristo. ¿No quieren los jóvenes responder a la invitación de Cristo y contestar: ‘Aquí estoy, envíame a mí’? Isaías 6:8. Jóvenes, pónganse resueltamente a la vanguardia, y muéstrense como colaboradores de Cristo, emprendiendo la obra donde él la dejó, para llevarla a su terminación” (Mensajes para los Jóvenes, pág. 18).

Estudio Adicional
“El mundo debe ser amonestado, y nadie debiera descansar satisfecho con un conocimiento superficial de la verdad. No saben qué responsabilidad se los llamará a llevar. No saben adónde se los llamará a dar testimonio de la verdad. Muchos tendrán que comparecer en las cortes legislativas; algunos han de comparecer ante reyes y ante los eruditos de la tierra para responder por su fe.
“Quienes no tengan más que una comprensión superficial de la verdad, no podrán exponer claramente las Escrituras ni dar razones concretas de su fe. Se confundirán y no serán obreros que no necesiten avergonzarse. Nadie se imagine que no tiene necesidad de estudiar porque no ha de predicar desde el púlpito sagrado. No saben lo que Dios puede requerir de ustedes.
“Es un hecho lamentable que el progreso de la causa sea obstaculizado por la escasez de obreros preparados, que se hayan capacitado para ocupar puestos de confianza. El Señor aceptará a miles para trabajar en su gran campo de cosecha, pero muchos han fracasado en la preparación para la obra. Por eso todo el que ha abrazado la causa de Cristo, que se ha ofrecido como soldado en el ejército del Señor, debe colocarse donde pueda ejercitarse fielmente” (Mensaje para los Jóvenes, pág. 130).

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