Sábado, 6 de Octubre 2018

El Don de Dios

“Los dones de Dios están a disposición y todos nos llegan a través del mérito de Jesús, quien le entregó al mundo. El apóstol Pablo sublima en exclamación de gratitud, diciendo, ‘Gracias sean dadas a Dios por su indescriptible don’. Con Cristo Dios nos ha dado todo. El capullo que se abre, las flores primorosas en su variedad encantadora, placenteras a los sentidos son la obra del Artista supremo expresando su amor hacia nosotros. Todo lo hermoso sus manos lo han hecho y aún así muchos observan las encantadoras obras de la naturaleza y no asocian a Dios con estas bendiciones. No se dan cuenta que todo lo bello son muestras del amor de Dios a una humanidad caída y su esfuerzo para atraerlos a sí mismo. El Señor se ha preocupado mucho que todo sea agradable y complaciente para nosotros, pero todavía ha hecho esfuerzos mayores para proveernos con el don, por medio del cual podamos perfeccionar un carácter cristiano, de acuerdo al modelo de Cristo” (Signs of the Times, 19 de Junio 1893).

El mayor don de Dios
1.     ¿Qué vínculo mantiene al ser humano cerca de Dios? ¿Cuál es el mayor presente que ha dado a la humanidad?
    Juan 3:16; 4:10. 16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna. 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
    2 Corintios 9:15. 15 ¡Gracias a Dios por su don inefable!

“Dios no sólo nos ha suplido con beneficios temporales, sino que ha proveído a favor de nuestro bienestar eterno; ‘por que de tal manera amo Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea no se pierda sino tenga vida eterna.’ ‘Si conocieras el don de Dios y quien te lo dice, dame de beber; le pedirías y te daría aguas vivas’ ¡Oh, si conocieramos el don de Dios, si apreciáramos lo que este don de Dios significa para nosotros, lo buscaríamos seriamente con incansable perseverancia! Deberíamos haber elevado tales súplicas, tales peticiones a Dios, para que el don de su gracia no sea retenido y el agua viva hubiera venido para satisfacer nuestro anhelo, como almas sedientas. ‘Si conocieses el don de Dios.’ Sí, si el don de Dios hubiera sido conocido, no habría hogares sin oración ni corazones no impresionables como la roca” (Signs of the Times, 19 de Junio 1893).

2.     Entre la creciente obscuridad, ¿dónde puede encontrarse la verdadera luz que ilumina toda conciencia?
    Juan 1:4, 9; 9:5 4En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 9Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. 5Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.

“Sólo el creyente en Cristo puede recibir vida eterna. Únicamente alimentándonos en todo momento con la carne y la sangre de Cristo podemos tener la seguridad de que somos participantes de la naturaleza divina. Nadie debiera ser indiferente en este tema diciendo: Si somos honrados, no importa lo que creamos. No podéis estar seguros y al mismo tiempo renunciar a ninguna semilla de verdad vital a fin de agradaros a vosotros mismos o a otros. No procuréis evitar la cruz. Si no recibimos luz del Sol de justicia, no tendremos relación con la Fuente de toda luz; y si no habitan en nosotros esta vida y esta luz, nunca podremos ser salvos” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 351).

Sacrificio para liberar al ser humano
3.     ¿Qué gran sacrificio hizo el Salvador para encontrarse con cada ser humano y resolver el doloroso problema del pecado?
    1 Juan 3:5; 2:2 5Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 2Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

“Jesucristo, la Majestad del cielo, ha sido ofrecido por el mundo, dado al hombre como su Salvador y Redentor. Admirados observan los habitants del cielo, así como los mundos no caídos la falta de discernimiento del hombre y su falta de gratitud. Muchos han odiado y despreciado el don de Dios, aunque Jesús vistió su divinidad con humanidad y por nuestra causa se hizo pobre, para ser enriquecidos por su pobreza. Dejo las cortes del cielo y vino al mundo todo malogrado, inmundo y contaminado por el pecado; practicó abnegación y sacrificio propio, descendiendo más y más en el sendero de la humillación, para poder ser nosotros enriquecidos y exaltados. ¿Ricos en casas y tierras, en honores mundanales? No, pero que tuviéramos todos los tesoros celestiales imperecederos, un eterno peso de gloria” (Signs of the Times, 19 de Junio 1893).

4.     ¿Cómo puede aparecer, ahora, ante el trono de Dios el ser humano pecador? ¿Qué significa pasar de una situación de condenación y muerte a una de perdón y justificación?
    Romanos 5:15-17. 15Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.16Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación. 17Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

“El hombre quebrantó la ley de Dios, y por medio del Redentor se hicieron promesas nuevas y frescas sobre una base diferente. Todas las bendiciones deben venir a través de un Mediador. Ahora cada miembro de la familia humana está ente-ramente en las manos de Cristo, y todo lo que poseemos en esta vida presente–ya sea dinero, casas, tierras, capacidad de razonar, fortaleza física, o facultades intelectuales-, y todas las bendiciones de la vida futura, han sido colocados en nuestra posesión como tesoros de Dios para que sean fielmente empleados en beneficio del hombre. Cada don tiene el sello de la cruz y lleva la imagen y el sobrescrito de Jesucristo. Todas las cosas provienen de Dios. Desde los beneficios más insignificantes hasta la mayor bendición, todo fluye por un único canal: la mediación sobrehumana asperjada con la sangre cuyo valor supera todo cálculo porque era la vida de Dios en su Hijo” (Fe y Obras, pág. 20).

Intercesión a favor del ser humano
5.     Además de su gran sufrimiento y sacrificio en la cruz, ¿qué ministerio realiza continuamente, aún hoy, Jesús en favor del ser humano pecador?
    1 Juan 2:1. 1Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
    Romanos 8:34. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

“‘Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna’ (Juan 3:16). Jehová no dio por completado el plan de la redención mientras éste estuviera revestido sólo con su amor. Ha colocado ante su altar un Abogado revestido con nuestra naturaleza. Como Intercesor nuestro, su obra oficial es la de presentarnos ante Dios como hijos e hijas. Intercede en favor de los que lo aceptan. Ha pagado el precio de nuestra redención con su propia sangre. Por virtud de sus méritos, él les da el poder para ser miembros de la familia real, hijos del Rey celestial. Y el Padre demuestra su amor infinito por Cristo al recibir y darles la bienvenida a los amigos de Cristo como amigos suyos también” (Testimonios para la Iglesia, tomo 8, pág.189).

6.     ¿Qué maravilloso y supremo don concede Dios a todos aquellos que verdaderamente creen en su Hijo?
    Romanos 6:23. 23Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
    1 Juan 5:11, 12. 11Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 12El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

“‘En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres’ Juan 1:4. No se especifica aquí la vida física, sino la inmortalidad, la vida que es exclusivamente la propiedad de Dios. El Verbo, que estaba con Dios y que era Dios, tenía esta vida. La vida física es algo que recibe cada individuo. No es eterna ni inmortal, pues la toma de nuevo Dios, el Dador de la vida. El hombre no tiene dominio sobre su vida. Pero la vida de Cristo no era prestada. Nadie podía quitársela. ‘Yo de mí mismo la pongo’ (Juan 10:18), dijo él. En él estaba la vida, original, no prestada, no derivada. Esa vida no es inherente en el hombre. Puede poseerla sólo mediante Cristo. No puede ganarla; le es dada como un don gratuito si cree en Cristo como su Salvador personal. ‘Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado’ Juan 17:3. Esta es la fuente de vida abierta para el mundo.
“Cristo ‘sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio’. 2 Timoteo 1:10. Nadie puede tener vida espiritual independiente fuera de Cristo.
“Si mediante la fe el hombre llega a ser uno con Cristo, puede ganar vida eterna. Dios ama a los que son redimidos mediante Cristo así como ama a su Hijo. ¡Qué pensamiento! ¿Puede amar Dios al pecador como ama a su propio Hijo? Sí, Cristo ha dicho esto y él se propone hacer exactamente lo que dice” (Mensajes Selectos,tomo 1, págs. 348, 349, 352).

7.     ¿Cuál es el deseo del Señor para todo aquel que le ama y busca la luz del mundo? Si alguien desea ser una oveja del Redentor, ¿a quién seguirá?
    Juan 8:12; 10:27. 12Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. 27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.

“La obra de Cristo es atraer a los hombres de lo falso y espurio a lo verdadero y genuino. ‘El que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida’. No existe peligro de caer en el error mientras seguimos las pisadas de la ‘Luz del mundo’. Hemos de hacer las obras de Cristo. Hemos de ocupar el corazón y el alma en su servicio; hemos de escudriñar la Palabra de vida y presentarla a otros” (La Educación Cristiana, pág. 227).
“Este es Jesús, la vida de toda gracia, la vida de toda promesa, la vida de todo rito y la vida de toda bendición. Jesús es la sustancia, la gloria, la fragancia y la vida misma. ‘El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida’ Juan 8:12…. Repitámoslas durante el día y meditemos en ellas durante la noche, y estemos gozosos” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 279).

Preguntas para meditar
•    ¿Has sido siempre consciente del gran regalo de Dios al ser humano?
•    ¿Cuán profundamente aprecias este gran don?
•    ¿Qué significa ser un discípulo de Jesús?

Estudio adicional
“Debemos abrir nuestros corazones a Jesucristo. Debemos entronarlo en el templo del alma. ¿No deberíamos expulsar nuestros ídolos y rendir todo a Dios? Dios tuvo el poder de hacer las flores hermosas y fragantes y tiene el poder de impartir mansedumbre y humildad al corazón para transmitir pureza y nobleza al carácter y hacernos completos en Jesús. Podemos contar con una disposición humilde, un espíritu manso y tranquilo, que son a la vista de Dios de gran precio. Considéremos los preciosos dones de Dios, pensemos en sus tiernas misericordias, rindamos todo a él, para que pueda concedernos corazones llenos de gratitud, vidas colmadas con la fragancia de actos de amor, una disposición para seguir en las huellas de Jesús, buscando a los perdidos para salvación” (Signs of the Times, 19 de Junio 1893).