7. Tentación, caída y consecuencias

7. Tentación, caída y consecuencias2018-05-01T12:35:43+00:00

Sábado 17 de febrero de 2018

Tentación, caída y consecuencias

“La suerte de Balaam fue semejante a la de Judas, y los caracteres de ambos son muy parecidos. Trataron de reunir el servicio de Dios y el de Mammón, y fracasaron completamente. Balaam reconocía al verdadero Dios y profesaba servirle; Judas creía en Cristo como el Mesías y se unió a sus discípulos. Pero Balaam esperaba usar el ser- vicio de Jehová como escalera para alcanzar riquezas y honores mundanos; al fracasar en esto, tropezó, cayó y se perdió. Judas esperaba que su unión con Cristo le asegurara riquezas y elevación en aquel reino terrestre que, según creía, el Mesías estaba por establecer. El fracaso de sus esperanzas lo empujó a la apostasía y a la perdición. Tanto Balaam como Judas recibieron mucha iluminación espiritual y ambos gozaron de gran- des prerroga vas; pero un solo pecado que ellos abrigaban en su corazón, envenenó todo su carácter y causó su destrucción” (Patriarcas y profetas, pág. 427).

 

  1. Después de las experiencias con el rey moabita, ¿A dónde fue Balaam? ¿Aceptó lo que había sucedido?

Números 24:25 Entonces se levantó Balaam y se fue, y volvió a su lugar; y también Balac se fue por su camino.

 

“Frustrado en sus esperanzas de riquezas y de elevación, en desgracia con el rey, y sabiendo que había incurrido en el desagrado de Dios, Balaam volvió de la misión que se había impuesto a sí mismo. Después de llegar a su casa, lo abandonó el poder del Espíritu de Dios que lo había dominado, y prevaleció su codicia, que hasta entonces había sido tan solo refrenada. Estaba dispuesto a recurrir a cual- quier ardid para obtener la recompensa prome da por Balac. Balaam sabía que la prosperidad de Israel dependía de obedecer a Dios y que no había manera alguna de ocasionar su ruina sino induciéndolo a pecar. Decidió entonces conseguir el fa- vor de Balac, aconsejándoles a los moabitas el procedimiento que se debía seguir para traer una maldición sobre Israel” (Patriarcas y profetas, pág. 451).

 

Planeando una tentación

  1. Aunque no está registrado en el libro de Números, ¿qué registra un versí- culo de Apocalipsis sobre el consejo diabólico que Balaam dio al rey Balac?

Apocalipsis 2:14 …La doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacri cadas a los ídolos, y a cometer fornicación.

 

“Regresó inmediatamente a la erra de Moab y expuso sus planes al rey. Los moabitas mismos estaban convencidos de que mientras Israel permaneciera el a Dios, él sería su escudo. El proyecto propuesto por Balaam consis a en separarlos de Dios, induciéndolos a la idolatría. Si es posible hacerlos par cipar en el culto licencioso de Baal y Astarté, ello los enemistaría con su omnipotente Protector, y pronto serían presa de las naciones feroces y belicosas que vivían en derredor suyo. De buena gana aceptó el rey este proyecto, y Balaam mismo se quedó allí para ayudar a realizarlo” (Patriarcas y profetas, pág. 426).

 

  1. Cumpliendo el consejo que Balaam dio a Balac, ¿qué hicieron los moabi- tas? ¿quiénes cayeron en esta horrible trampa?

Números 25:1, 2 Moraba Israel en Si m; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, 2las cuales invitaban al pueblo a los sacri cios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses.

“Por consejo de Balaam, el rey de Moab decidió celebrar una gran esta en honor de sus dioses, y secretamente se concertó que Balaam indujera a los israeli- tas a asis r. Ellos lo consideraban profeta de Dios, y no le fue di cil alcanzar su n. Gran parte del pueblo se reunió con él para asis r a las fes vidades. Se aventura- ron a pisar terreno prohibido y se enredaron en los lazos de Satanás. Hechizados por la música y el baile y seducidos por la hermosura de las vestales paganas, desecharon su lealtad a Jehová. Mientras par cipaban en la alegría y en los fes – nes, el consumo de vino ofuscó sus sen dos y quebrantó los muros del dominio propio. Predominó la pasión en absoluto; y habiendo contaminado su conciencia por la lascivia, se dejaron persuadir a postrarse ante los ídolos. Ofrecieron sacri – cios en los altares paganos y par ciparon en los ritos más degradantes” (Patriarcas y profetas, pág. 430).

 

Los terribles resultados

  1. Cuando abandonaron sus sanos principios y su deber, ¿qué hicieron muchas personas entre los de Israel?

Números 25:3 Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel.

“No tardó el veneno en difundirse por todo el campamento de Israel, como una infección mortal. Los que habían vencido a sus enemigos en batalla fueron vencidos por los ardides de mujeres paganas. La gente parecía atontada. Los jefes y hombres principales fueron los primeros en violar la ley, y fueron tantos los cul- pables que la apostasía se hizo nacional. ‘Así acudió el pueblo a Baal-peor’. Véase Números 25. Cuando Moisés se dio cuenta del mal, la conspiración de sus enemi- gos había tenido tanto éxito que no solamente estaban los israelitas par cipando del culto licencioso en el monte Peor, sino que comenzaban a prac carse los ritos paganos en el mismo campamento de Israel. El viejo adalid se llenó de indignación y la ira de Dios se encendió” (Patriarcas y profetas, pág.431).

 

  1. ¿Qué se desencadenó entre el pueblo de Dios como resultado de esta terrible apostasía? ¿Cuántas víctimas cayeron en la plaga?

Números 25:9 Y murieron de aquella mortandad vein cuatro mil.

 

“Las prácticas inicuas hicieron para Israel lo que todos los encantamientos de Balaam no habían podido hacer: lo separaron de Dios. Debido a los cas gos que los alcanzaron rápidamente, muchos reconocieron la enormidad de su pecado. Entró en el campamento una terrible plaga que provocó la muerte de miles de personas. Dios ordenó que quienes encabezaron esa apostasía sean ejecutados por los magistrados. La orden se cumplió de inmediato. Los ofensores fueron muertos, y luego se colgaron sus cuerpos a la vista del pueblo, para que la congregación, al percibir la severidad con que eran tratados sus cabecillas, entendiera cuánto abo- rrecía Dios su pecado y cuán terrible era su ira contra ellos” (Patriarcas y profetas, pág. 431).

 

La paga de Balaam

  1. ¿Qué amaba Balaam más que a Dios y su voluntad? Habiendo provocado la caída y muerte de muchos en Israel, ¿cuál fue la consecuencia de la paga que este falso profeta amaba?

2 Pedro 2:15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad.

Proverbios 26:27 El que cava foso caerá en él; Y al que revuelve la piedra, sobre él le volverá.

Números 31:8 Mataron también, entre los muertos de ellos, a los reyes de Ma- dián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de Madián; también a Balaam hijo de Beor mataron a espada.

 

“Balaam ‘amó el premio de la maldad’ (2 Pedro 2:15). El pecado de la avaricia que, según la declaración divina, es idolatría, lo hacía buscar ventajas temporales, y por ese solo defecto, Satanás llegó a dominarlo por completo. Esto ocasionó su ruina. El tentador ofrece siempre ganancia y honores mundanos para apartar a los hombres del servicio de Dios. Les dice que sus escrúpulos excesivos les impiden alcanzar prosperidad. Así muchos se dejan desviar de la senda de una estricta in- tegridad. Después de cometer una mala acción les resulta más fácil cometer otra, y se vuelven cada vez más presuntuosos. Una vez que se hayan entregado al domi- nio de la codicia y a la ambición de poder se atreverán a hacer las cosas más terri- bles. Muchos se lisonjean creyendo que por un empo pueden apartarse de la ver- dadera honradez para alcanzar alguna ventaja mundana, y que después de haber logrado su n, podrán cambiar de conducta cuando quieran. Estos se enredan en los lazos de Satanás, de los que rara vez escapan” (Patriarcas y profetas, pág. 417).

 

Una lección importante para nosotros

  1. ¿Por qué están registradas en las Sagradas Escrituras experiencias como esas? ¿Qué deberíamos recordar constantemente, ya que las situaciones en las que vivimos hoy son a menudo más peligrosas que las que estamos estudiando?

1 Corintios 10:11, 12 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escri- tas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los nes de los siglos. 12Así que, el que piensa estar rme, mire que no caiga.

Romanos 15:4 Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a n de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, ten- gamos esperanza.

 

“Tenemos, sin embargo, algo que hacer para resistir a la tentación. Los que no quieren ser víc mas de los ardides de Satanás deben custodiar cuidadosamente las avenidas del alma; deben abstenerse de leer, ver u oír cuanto sugiera pensa- mientos impuros. No se debe dejar que la mente se espacie al azar en todos los temas que sugiera el adversario de las almas. Dice el apóstol Pedro: ‘Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, […] no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia, sino, así como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir’ (1 Pedro 1:13-15). Pablo dice: ‘Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay alguna vir- tud, si alguna alabanza, en esto pensad’ (Filipenses 4:8). Esto requerirá ferviente oración y vigilancia incesante. Habrá de ayudarnos la in uencia permanente del Espíritu Santo, que atraerá la mente hacia arriba y la habituará a pensar solamen- te en cosas santas y puras. Debemos estudiar diligentemente la Palabra de Dios. ‘¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra’, dice el salmista y añade: ‘En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ’ (Salmos 119:9, 11)” (Patriarcas y profetas, pág. 436).

 

Para un estudio adicional

“La sangre de Jesús está implorando con poder y e cacia por aquellos que han recaído, por aquellos que son rebeldes, por aquellos que pecan contra la gran luz y amor. Satanás está a nuestra mano derecha para acusarnos, y nuestro Abogado está a la mano derecha de Dios rogando por nosotros. Nunca ha perdido un caso que le haya sido encomendado. Podemos confiar en nuestro Abogado; pues usa sus propios méritos a nuestro favor. Escuchad su oración antes de su traición y juicio. Escuchad su oración por nosotros; pues nos tenía en su memoria” (Review and Herald, 15 de agosto de 1893).

“Por sus relaciones con los idólatras y la par cipación que tuvieron en sus fes nes, los hebreos fueron inducidos a violar la ley de Dios, y atrajeron sus juicios sobre toda la nación. Así también ahora Satanás ob ene su mayor éxito, en lo que se re ere a hacer pecar a los cris anos, cuando logra inducirlos a que se relacionen con los impíos y par cipen en sus diversiones. ‘Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo impuro’ (2 Corin os 6:17). Dios exige hoy de su pueblo que se mantenga tan dis nto del mundo, en sus costumbres, hábitos y principios, como debía serlo el an guo Israel. Si siguen elmente las enseñanzas de su Palabra, exis rá esta dis nción; no podrá ser de otra manera. Las advertencias dadas a los hebreos para que no se relacionaran ni mezclaran con los paganos no eran más directas ni más terminantes que las hechas a los cris anos para prohibirles que imiten el espíritu y las costumbres de los impíos. Cristo nos dice: ‘No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él’. ‘¿…la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios’ (1 Juan 2:15; San ago 4:4). Los que siguen a Cristo deben separarse de los pecadores y buscar su compañía tan solo cuando haya oportunidad de bene ciarlos. No podemos ser demasiado rmes en la decisión de evitar la compa- ñía de aquellos cuya in uencia ende a alejarnos de Dios. Mientras oramos: ‘No nos dejes caer en tentación’, debemos evitar la tentación en todo lo posible” (Patriarcas y profetas, pág. 434).

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