5. ¿Interés divino o humano?

5. ¿Interés divino o humano?2018-05-01T12:29:54+00:00

Sábado 3 de febrero de 2018

¿Interés divino o humano?

“La gente de Moab estaba estrechamente relacionada con los madianitas, por vínculos nacionales y de religión. Así que Balac, rey de Moab, despertó los temores de ese pueblo pariente, y obtuvo su cooperación en sus propósitos contra Israel mediante el siguiente mensaje: ‘Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo.’ Véase Números 22-24. Era fama que Balaam, habitante de Mesopotamia, poseía poderes sobrenaturales, y esa fama había llegado a la erra de Moab. Se acordó solicitar su ayuda. Por consiguiente, enviaron mensajeros ‘los ancianos de Moab, a los ancianos de Madián,’ para asegurarse los servicios de sus adivinaciones y su magia contra Israel” (Patriarcas y profetas, pág. 467).

  1. Continuando su viaje, ¿a qué área llegaron los hijos de Israel? ¿Cuál fue el temor de los moabitas cuando vieron cuán numerosos eran los israelitas?

Números 22:1-3 Partieron los hijos de Israel, y acamparon en los campos de Moab junto al Jordán, frente a Jericó. 2Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo. 3Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho; y se angus ó Moab a causa de los hijos de Israel.

“Cuando regresaron al Jordán, después de la conquista de Basán, los israelitas, en preparación para la inmediata invasión de Canaán, acamparon a la orilla del río un poco más arriba que el punto de su desembocadura en el mar Muerto, frente a la llanura de Jericó. Estaban en la misma frontera de Moab, y los moabitas se llenaron de terror al tener tan cerca a los invasores” (Patriarcas y profetas, pág. 467).

“Los israelitas avanzaron, y acamparon en las llanuras de Moab, a este lado del Jordán, cerca de Jericó. Balac, el rey de los moabitas, vio que los israelitas eran un pueblo poderoso, y cuando se enteraron de que habían destruido a los amorreos, y que habían tomado posesión de su erra, estuvieron extremadamente aterrados” (Spirit of Prophecy, tomo 1, pág. 319).

Intentos de maldecir a Israel

  1. ¿A quién buscó Balac, rey de los moabitas, para maldecir a Israel y contrarrestar la obra de Dios? ¿Por qué Balac buscó la ayuda de este hombre?

Números 22:4-6 Y dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab. 5Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la erra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la erra, y habita delante de mí. 6Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la erra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.

2 Pedro 2:15, última parte …Siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad.

 

“Los moabitas no osaron arriesgarse a sacarlos; ante las fuerzas sobrenaturales que obraban en su favor, apelar a las armas era fú l. Pero, como Faraón, decidieron acudir al poder de la hechicería para contrarrestar la obra de Dios. Atraerían una maldición sobre Israel” (Patriarcas y profetas, pág. 467).

“Balaam había sido un profeta de Dios, y un buen hombre. Pero apostató, y se entregó a la codicia, porque amó el premio de la maldad. En el momento en que Balac envió mensajeros por él, estaba indeciso, siguiendo un rumbo para ganar y retener el favor y honra de los enemigos del Señor, por amor a las recompensas que recibía de ellos. A la misma vez, profesaba ser un profeta de Dios. Las naciones idólatras creían que las maldiciones que se proferían afectaban a individuos e incluso a naciones enteras. Mientras los mensajeros relataban su mensaje a Balaam, él sabía muy bien qué respuesta darles. Pero les pidió quedarse esa noche, y les trajo la respuesta que el Señor le dio. Los presentes en las manos de aquellos hombres despertaron su temperamento codicioso” (Spirit of Prophecy, tomo 1, pág. 320).

  1. Con dinero en mano, ¿qué explicaron los mensajeros moabitas cuando llegaron a la casa de Balaam en Petor, Mesopotamia? ¿Qué emoción piensas que despertó esta tentación en Balaam cuando vio los regalos costosos y escuchó el mensaje enviado por Balac?

Números 22:7, 8 Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron a Balaam y le dijeron las palabras de Balac. 8Él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré respuesta según Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.

“Era fama que Balaam, habitante de Mesopotamia, poseía poderes sobrenaturales, y esa fama había llegado a la erra de Moab. Se acordó solicitar su ayuda. Por consiguiente, enviaron mensajeros ‘los ancianos de Moab, a los ancianos de Madián’, para asegurarse los servicios de sus adivinaciones y su magia contra Israel” (Patriarcas y profetas, pág. 467).

“No ignoraba la obra de Dios en favor de Israel; y cuando los mensajeros le dieron su recado, sabía muy bien que debía rehusar los presentes de Balac, y despedir a los embajadores. Pero se aventuró a jugar con la tentación, pidió a los mensajeros que se quedaran aquella noche con él, y les dijo que no podía darles una contestación decisiva antes de consultar al Señor. Balaam sabía que su mal- dición no podía perjudicar en manera alguna a los israelitas. Dios estaba de parte de ellos; y siempre que le fuesen eles, ningún poder terrenal o infernal adverso podría prevalecer contra ellos. Pero halagaron su orgullo las palabras de los embajadores: El que tú bendijeres, será bendito, y el que maldijeres, será maldito.’ El soborno de los regalos costosos y de la exaltación en perspec va excitaron su codicia. Ávidamente aceptó los tesoros ofrecidos, y luego, aunque profesando obedecer estrictamente a la voluntad de Dios, trató de cumplir los deseos de Balac” (Patriarcas y profetas, pág. 468).

Una respuesta clara e inequívoca

¿Qué instrucciones claras dio el Señor a Balaam para evitar que cometa un gran error? ¿Qué le dijo al profeta sobre las personas a quienes Balac deseaba que él maldijera?

Números 22:9-14 Y vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están con go? 10Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme: 11He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz de la erra; ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo. 12Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es. 13Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra erra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros. 14Y los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron a Balac y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.

“Durante la noche el ángel de Dios vino a Balaam con el mensaje: ‘No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito’ ” (Patriarcas y profetas, pág. 468).

“[Se cita Números 10-12]. El ángel le dice a Balaam que los hijos de Israel están conducidos bajo el estandarte del Dios del Cielo, y que ninguna maldición de hombre podría retardar su progreso” (Spirit of Prophecy, tomo 1, pág. 320).

“Por la mañana, Balaam de mala gana despidió a los mensajeros; pero no les dijo lo que había dicho el Señor. Airado porque sus deseos de lucro y de honores habían sido repen namente frustrados, exclamó con petulancia: ‘Volveos a vuestra erra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros’ ” (Patriarcas y profetas, pág. 468).

  1. ¿Estuvo sa sfecho el rey moabita con la respuesta que recibió de parte de Balaam? ¿En qué insis ó para lograr su malvado propósito?

Números 22:15-17 Volvió Balac a enviar otra vez más príncipes, y más honorables que los otros; 16los cuales vinieron a Balaam, y le dijeron: Así dice Balac, hijo de Zipor: Te ruego que no dejes de venir a mí; 17porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me digas; ven, pues, ahora, maldíceme a este pueblo.

“Cuando los mensajeros dijeron a Balac que el profeta había rehusado acompañarlos, no dieron a entender que Dios se lo había prohibido. Creyendo que la dilación de Balaam se debía a su deseo de obtener una recompensa más cuan osa, el rey mandó mayor número de príncipes y más encumbrados que los primeros, con promesas de honores más grandes y con autorización para aceptar todas las condiciones que Balaam pusiese. El mensaje urgente de Balac al profeta fue éste: ‘Ruégote que no dejes de venir a mí: porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me dijeres: ven pues ahora, maldíceme a este pueblo’ ” (Patriarcas y profetas, pág. 440).

La prueba de Balaam

  1. ¿Qué podemos aprender de la segunda respuesta que Balaam dio a los emisarios del rey Balac? Si fuésemos confrontados con la elección entre la riqueza y la obediencia a los mandamientos del Señor, ¿qué elegiríamos?

Números 22:18, 19 Y Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios para hacer cosa chica ni grande. 19Os ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí esta noche, para que yo sepa qué me vuelve a decir Jehová.

“Por segunda vez Balaam fue probado. En su respuesta a las pe ciones de los embajadores hizo alarde de tener mucha conciencia y probidad, y les aseguró que ninguna can dad de oro y de plata podía persuadirle a obrar contra la voluntad de Dios. Pero anhelaba acceder al ruego del rey; y aunque ya se le había comunicado la voluntad de Dios en forma de ni va, rogó a los mensajeros que se quedaran, para que pudiese consultar otra vez a Dios, como si el In nito fuera un hombre sujeto a la persuasión” (Patriarcas y profetas, pág. 469).

“Su temor al poder de Dios retenía la in uencia sobre su temperamento codicioso; aunque su comportamiento demostraba que su amor a la honra y al lucro estaba luchando duramente por el dominio, y no lo contuvo. Habría sa sfecho su codicia, si se hubiese atrevido a hacerlo. Después que Dios había dicho que él no debía ir, estaba ansioso por que se le concediera el privilegio de ir. Los instó a quedarse aquella noche, para que pudiese consultar nuevamente a Dios” (Spirit of Prophecy, tomo 1, pág. 321).

  1. ¿Cuáles fueron las instrucciones de Jehová a Balaam esta vez? Incluso entonces, ¿qué indicaciones tuvo que seguir Balaam estrictamente?

Números 22:20, 21 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga. 21Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab.

“El Señor toleró que Balaam siga sus propias inclinaciones, y pruebe, y si elegía hacer así, para agradar tanto a Dios como al hombre” (Spiritual Gi s, tomo 4a, pág. 45).

“Balaam había recibido permiso para acompañar a los mensajeros de Moab en caso de que vinieran por la mañana a llamarle. Pero enfadados por la tardanza de él y creyendo que otra vez se negaría a ir, salieron para su erra sin consultar más con él. Había sido eliminada la excusa para cumplir lo pedido por Balac. Pero Balaam había resuelto obtener la recompensa; y tomando el animal en el cual solía montar, se puso en camino. Temía que se le re rara aun ahora el permiso divino, y se apresuraba ansiosamente, impaciente y temeroso de perder por uno u otro mo vo la recompensa codiciada” (Patriarcas y profetas, pág. 471).

Para un estudio adicional

“Son millares hoy los que siguen una conducta parecida. No tendrían di cultad en comprender su deber, si éste armonizara con sus inclinaciones. Lo hallan claramente expuesto en la Biblia, o lisa y llanamente indicado por las circunstancias y la razón. Pero porque estas evidencias contrarían sus deseos e inclinaciones, con frecuencia las hacen a un lado y pretenden acudir a Dios para saber cuál es su deber. Aparentan tener una conciencia escrupulosa y en fervientes y largas oraciones piden ser iluminados. Pero Dios no tolera que los hombres se burlen de él. A menudo permite a tales personas que sigan sus propios deseos y que sufran las consecuencias. ‘Mas mi pueblo no oyó mi voz, … dejélos por tanto a la dureza de su corazón: caminaron en sus consejos’ (Salmos 81:11, 12). Cuando uno ve claramente su deber, no procura ir presuntuosamente a Dios para rogarle que le dispense de cumplirlo. Más bien debe ir con espíritu humilde y sumiso, pedir fortaleza divina y sabiduría para hacer lo que le exige” (Patriarcas y profetas, pág. 470).

¿Quiénes eran los moabitas que aparecen aquí como enemigos de Israel? Los moabitas y los amonitas eran parientes lejanos de Israel; eran los descendientes de Lot por sus dos hijas, como se relata en Deuteronomio 2:18, 19. “Los únicos descendientes de Lot, los moabitas y amonitas, fueron tribus viles e idólatras, rebeldes contra Dios, y acérrimos enemigos de su pueblo” (Patriarcas y profetas, pág. 164).

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