19. Decreto para la Restauración

19. Decreto para la Restauración2018-05-01T12:28:10+00:00

Sábado 12 de mayo de 2018

Decreto para la restauración

“Como setenta años después que regresó la primera compañía de desterrados bajo la dirección de Zorobabel y Josué, Artajerjes Longímano subió al trono de Medo-Persia. El nombre de este rey está relacionado con la historia sagrada por una serie de providencias notables. Durante su reinado, vivieron e hicieron su obra Esdras y Nehemías. Él fue quien, en el año 457 a. C., promulgó el tercero y último decreto para la restauración de Jerusalén. Durante su reinado se produjo el regreso de una compañía de judíos bajo la dirección de Esdras, fue terminada por Nehemías y sus colaboradores la reconstrucción de los muros de Jerusalén, se reorganizaron los servicios del templo y grandes reformas religiosas fueron instituidas por Esdras y Nehemías. Durante su largo reinado, demostró con frecuencia que favorecía al pueblo de Dios; y en sus apreciados amigos judíos, Esdras y Nehemías, reconocía hombres designados y suscitados por Dios para hacer una obra especial” (Profetas y reyes, pág. 446).

 

  1. ¿Quiénes regresaron de Babilonia a Jerusalén en el año séptimo del rey Artajerjes? ¿Cuál había sido el deseo más grande de ellos incluso en el país de su cautividad?

Esdras 7:6-10 Este Esdras subió de Babilonia. Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras. 7Y con él subieron a Jerusalén algunos de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo, en el séptimo año del rey Artajerjes. 8Y llegó a Jerusalén en el mes quinto del año séptimo del rey. 9Porque el día primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano de Dios. 10Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.

 

“Lo experimentado por Esdras mientras vivía entre los judíos que permanecieron en Babilonia era tan singular que atrajo la atención favorable del rey Artajerjes, con quien habló libremente acerca del poder del Dios del cielo y del propósito divino de hacer volver a los judíos a Jerusalén.

“Nacido entre los descendientes de Aarón, Esdras recibió preparación sacerdotal. Se familiarizó, además, con los escritos de los magos, astrólogos y sabios del reino medo-persa. Pero no estaba satisfecho con su condición espiritual. Anhelaba estar en completa armonía con Dios; deseaba tener sabiduría para cumplir la voluntad divina. De manera que ‘había aplicado su corazón a la búsqueda de la ley de Yahveh y su práctica’ Esdras 7:10, V.B.C. Esto le indujo a estudiar diligentemente la historia del pueblo de Dios, según estaba registrada en los escritos de los profetas y reyes. Escudriñó los libros históricos y poeticos de la Biblia, para aprender por qué había permitido el Señor que Jerusalén fuese destruida y su pueblo llevado cautivo a tierra pagana” (Profetas y reyes, pág. 446).

 

El decreto del rey Artajerjes

  1. ¿Qué decreto promulgó el rey Artajerjes en el séptimo año de su reinado? Conforme a su mandato, ¿De qué tenía que encargarse primero Esdras tan pronto como volviera a Judea?

Esdras 7:11-14 Esta es la copia de la carta que dio el rey Artajerjes al sacerdote Esdras, escriba versado en los mandamientos de Jehová y en sus estatutos a Israel: 12Artajerjes rey de reyes, a Esdras, sacerdote y escriba erudito en la ley del Dios del cielo: Paz. 13Por mí es dada orden que todo aquel en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y levitas, que quiera ir contigo a Jerusalén, vaya. 14Porque de parte del rey y de sus siete consejeros eres enviado a visitar a Judea y a Jerusalén, conforme a la ley de tu Dios que está en tu mano.

 

“La fe que tenía Esdras de que Dios haría una obra poderosa en favor de su pueblo, le indujo a hablar a Artajerjes de su deseo de volver a Jerusalén para despertar interés en el estudio de la Palabra de Dios y ayudar a sus hermanos a reconstruir la santa ciudad. Cuando Esdras declaró su perfecta confianza en el Dios de Israel como el que podía proteger y cuidar a su pueblo, el rey se quedó profundamente impresionado. Comprendía perfectamente que los israelitas regresaban a Jerusalén para poder servir a Jehová; y sin embargo era tan grande la confianza que tenía el rey en la integridad de Esdras, que le manifestó un favor señalado, le concedió lo que pedía y le otorgó ricos donativos para el servicio del templo. Hizo de él un representante especial del reino medo-persa, y le confirió extensos poderes para la ejecución de los propósitos que había en su corazón” (Profetas y reyes, pág. 448).

 

  1. ¿Qué ofrecieron el rey y sus consejeros al Dios de Israel? ¿Cómo sabemos que el decreto incluía las provisiones para los sacrificios y ofrendas para el Señor?

Esdras 7:15-20 y a llevar la plata y el oro que el rey y sus consejeros voluntariamente ofrecen al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalén, 16y toda la plata y el oro que halles en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias del pueblo y de los sacerdotes, que voluntariamente ofrecieren para la casa de su Dios, la cual está en Jerusalén. 17Comprarás, pues, diligentemente con este dinero becerros, carneros y corderos, con sus ofrendas y sus libaciones, y los ofrecerás sobre el altar de la casa de vuestro Dios, la cual está en Jerusalén. 18Y lo que a y a tus hermanos os parezca hacer de la otra plata y oro, hacedlo conforme a la voluntad de vuestro Dios. 19Los utensilios que te son entregados para el servicio de la casa de tu Dios, los restituirás delante de Dios en Jerusalén. 20Y todo lo que se requiere para la casa de tu Dios, que te sea necesario dar, lo darás de la casa de los tesoros del rey.

 

“El decreto de Artajerjes Longímano para la restauración y edificación de Jerusalén, el tercero promulgado desde que terminara el cautiverio de setenta años, es notable por las expresiones que contiene acerca del Dios del cielo, por su reconocimiento de lo que había realizado Esdras, y por la generosidad de las concesiones hechas al pueblo remanente de Dios. Artajerjes se refiere a Esdras como ‘sacerdote escriba, escriba de las palabras mandadas de Jehová, y de sus estatutos a Israel’, ‘escriba perfecto de la ley del Dios del cielo’. Juntamente con sus consejeros, el rey hizo ofrendas liberales ‘al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalén’; y proveyó además lo suficiente para sufragar muchos e ingentes gastos al ordenar que fuesen pagados ‘de la casa de los tesoros del rey’ (Vers. 11, 12, 15, 20)” (Profetas y reyes, pág. 448).

 

  1. ¿Qué se les ordenó a los gobernadores del otro lado del río Éufrates proveer a Esdras? ¿Cuán sincero fue el rey en su deseo por los asuntos relacionados al Dios del cielo?

Esdras 7:21-23 Y por mí, Artajerjes rey, es dada orden a todos los tesoreros que están al otro lado del río, que todo lo que os pida el sacerdote Esdras, escriba de la ley del Dios del cielo, se le conceda prontamente, 22hasta cien talentos de plata, cien coros de trigo, cien batos de vino, y cien batos de aceite; y sal sin medida. 23Todo lo que es mandado por el Dios del cielo, sea hecho prontamente para la casa del Dios del cielo; pues, ¿por qué habría de ser su ira contra el reino del rey y de sus hijos?

 

“Así, ‘según la buena mano de su Dios sobre él’, Esdras había persuadido al rey a que proveyese abundantemente para el regreso de todo el pueblo de Israel, así como ‘cualquiera que quisiere’ de los ‘sacerdotes y levitas’ en el reino medo-persa (Vers. 9, 13). De manera que los hijos de la dispersión volvieron a tener oportunidad de regresar a la tierra cuya posesión se vinculaba con las promesas hechas a la casa de Israel” (Profetas y reyes, pág. 449).

 

Sacerdotes y levitas exonerados de impuestos

  1. ¿Qué exoneraciones y provisiones estaban incluidas en su decreto a favor del pueblo de Dios?

Esdras 7:24-26 Y a vosotros os hacemos saber que a todos los sacerdotes y levitas, cantores, porteros, sirvientes del templo y ministros de la casa de Dios, ninguno podrá imponerles tributo, contribución ni renta. 25Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que está al otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le enseñarás. 26Y cualquiera que no cumpliere la ley de tu Dios, y la ley del rey, sea juzgado prontamente, sea a muerte, a destierro, a pena de multa, o prisión.

 

“Al permitir a los israelitas que regresaran, Artajerjes hizo los arreglos necesarios para que los miembros del sacerdocio pudiesen reanudar sus antiguos ritos y privilegios. Declaró: ‘A vosotros os hacemos saber, que a todos los sacerdotes y Levitas, cantores, porteros, Nethineos y ministros de la casa de Dios, ninguno pueda imponerles tributo, o pecho, o renta’. También ordenó que se señalasen magistrados civiles para gobernar al pueblo con justicia, de acuerdo con el código judío” (Profetas y reyes, pág. 449).

 

Generosidad del corazón del rey

  1. Cuando Esdras y el pueblo se dedicaron a buscar a Jehová, ¿qué encontraron en el rey como en sus consejeros?

Esdras 7:27, 28 Bendito Jehová Dios de nuestros padres, que puso tal cosa en el corazón del rey, para honrar la casa de Jehová que está en Jerusalén, 28e inclinó hacia mí su misericordia delante del rey y de sus consejeros, y de todos los príncipes poderosos del rey. Y yo, fortalecido por la mano de mi Dios sobre mí, reuní a los principales de Israel para que subiesen conmigo.

 

“Este decreto ocasionó regocijo a los que participaban con Esdras en un estudio de los propósitos de Dios concernientes a su pueblo” (Profetas y reyes, pág. 449).

 

  1. ¿Qué hicieron los exiliados antes de iniciar su largo viaje? ¿Cómo respondió el Señor cuando le buscaron con todo su corazón?

Esdras 8:15, 21, 23 Los reuní junto al río que viene a Ahava, y acampamos allí tres días; y habiendo buscado entre el pueblo y entre los sacerdotes, no hallé allí de los hijos de Leví… 21Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes… 23Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio.

 

“La promulgación de este decreto por Artajerjes puso de manifiesto la providencia de Dios. Algunos la discernieron, y gozosamente aprovecharon la oportunidad de regresar en circunstancias tan favorables” (Profetas y reyes, pág. 450).

“Antes de iniciar el viaje, reunió a sus acompañantes (hombres, mujeres y niños), ‘junto al río que viene a Ahava’, donde se proclamó un ayuno solemne, se ofreció oración a Dios por su bendición sobre el emprendimiento… Y para registrar los sucesos que siguieron, él añade: ‘Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio’. ‘Y partimos del río Ahava el doce del mes primero, para ir a Jerusalén; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano del enemigo y del acechador en el camino. Y llegamos a Jerusalén’

“Esdras y sus acompañantes habían decidido temer y obedecer a Dios, y poner su confianza completamente en Él. No establecerían un vínculo con el mundo para asegurar la ayuda o amistad de los enemigos de Dios. Sea que estén con los muchos o los pocos, sabían que el éxito provendría sólo de Dios” (Review and Herald, 8 de enero de 1884).

 

Para un estudio adicional

 

Profetas y reyes, Capítulo 50, “Esdras, sacerdote y escriba”, págs. 446-453.

 

“Pero con el transcurso de los años, después de terminar el cautiverio, las condiciones habían cambiado e incumbían muchas responsabilidades nuevas a los dirigentes de Israel. El templo de Jerusalén había sido reedificado y dedicado, y se necesitaban más sacerdotes para atender sus servicios. Había una apremiante necesidad de hombres de Dios para enseñar al pueblo. Y además, los judíos que permanecían en Babilonia corrían el peligro de ver restringida su libertad religiosa. Mediante el profeta Zacarías, y también por lo que habían experimentado poco antes, durante los tiempos angustiosos de Ester y Mardoqueo, los judíos de Medo-Persia habían sido claramente advertidos de que debían regresar a su tierra. Había llegado el momento cuando les resultaba peligroso permanecer en medio de influencias paganas. En vista de las condiciones alteradas, los sacerdotes que estaban en Babilonia debieran haber discernido prestamente que en la promulgación del decreto se les dirigía una invitación especial para que volviesen a Jerusalén” (Profetas y reyes, pág. 451).

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