Sábado, 25 de Mayo 2019

DESDE JUAN EL REINO SE HA ACERCADO

“Cuando Jesús envió a los doce en su primera misión de misericordia, les encargó que fueran ‘a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos’ Lucas 9:2. ‘Y yendo—les dijo—predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia’ Mateo 10:7, 8. Y mientras ellos iban ‘por todas las aldeas, anunciando el Evangelio y sanando por todas partes’ (Lucas 9:6), las bendiciones del cielo descansaban sobre sus labores. El cumplimiento de la misión del Salvador por parte de sus discípulos, hizo de su mensaje un poder de Dios para salvación, y por sus esfuerzos muchos fueron llevados al conocimiento del Mesías” (Consejos para Ministros, pág. 451).

Proclamado por Moisés y los profetas

1. ¿Qué fue escrito por Moisés acerca del Redentor venidero? ¿Qué misión extraordinaria lograría?
Deuteronomio 18:15. Un profeta de en medio de los tuyos, de tus hermanos, como yo, te levantará el Eterno tu Dios. A él oirás.
Génesis 3:15. Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su Descendiente. Tú le herirás el talón, pero él te aplastará la cabeza.
“Se habían dado profecías sencillas y específicas concernientes a la aparición del Prometido. A Adán se le dió la seguridad de la venida del Redentor. La sentencia pronunciada contra Satanás: ‘Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar’ (Génesis 3:15), era para nuestros primeros padres la promesa de la redención que iba a obrarse por Cristo.
“A Abrahán se le dió la promesa que de su descendencia vendría el Salvador del mundo: ‘En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra’ Génesis 22:18. ‘No dice: Y a las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo’ Gálatas 3:16.
“Moisés, cerca del fin de su trabajo como jefe y maestro de Israel, profetizó claramente del Mesías venidero. ‘Profeta de en medio de ti—declaró a las huestes reunidas de Israel,—de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios: a él oiréis’” (Hechos de los Apóstoles, págs. 180, 181).

2. Según los profetas, ¿qué otra gran obra cumpliría el Mesías? ¿Cómo se representa la santa realidad del reino espiritual?
Isaías 61:1-3; 40:11. El Espíritu del Señor, el Eterno, está sobre mí, porque me ungió para predicar buenas nuevas a los pobres. Me envió a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos abertura de la cárcel. 2A proclamar el año de la buena voluntad del Eterno, y el día de venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los enlutados; 3a ordenar a los afligidos de Sión, gloria en lugar de ceniza, perfume de gozo en lugar del luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado. Y serán llamados árboles de justicia, plantío del Eterno, para gloria suya. 40:11Como pastor apacentará su rebaño. Con su brazo levantará los corderos, y en su seno los llevará. Pastoreará suavemente a las que amamantan.

“Isaías profetizó: ‘Y saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.’

“‘Inclinad vuestros oídos, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes de David. He aquí, que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti; por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado’ Isaías 11:1; 55:3-5.

“Jeremías también testificó del Redentor venidero como de un príncipe de la casa de David: ‘He aquí que vienen los días, dice Jehová, y despertaré a David renuevo justo, y reinará Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado: y éste será su nombre que le llamarán: Jehová, justicia nuestra’” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 181).

Desde los tiempos de Juan, el reino está cercano

3. ¿Cómo confirmó Jesús el reino de Dios en acción desde la antigüedad hasta el comienzo del ministerio de Juan? ¿Qué mensaje central se convirtió en su realidad?

Lucas 16:16. La ley y los profetas fueron proclamados hasta Juan. Desde entonces se predica la buena nueva del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.

“En el mandato dirigido a sus discípulos, Cristo no sólo esbozó su obra, sino que les dió su mensaje. Enseñad al pueblo, dijo, ‘que guarden todas las cosas que os he mandado.’ Los discípulos habían de enseñar lo que Cristo había enseñado. Ello incluye lo que él había dicho, no solamente en persona, sino por todos los pro- fetas y maestros del Antiguo Testamento. Excluye la enseñanza humana…. Nada que no lleve su inscripción ha de ser reconocido en su reino” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 766).

“‘Felipe halló a Natanael, y dícele: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: a Jesús, el hijo de José de Nazaret…. Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel’” (Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, pág. 27).

4. Si Moisés y los profetas proclamaron la venida del reino de Dios en el Mesías, ¿podría fallar esa proclamación? ¿Por qué era imposible que Jesús y sus discípulos predicaran un mensaje diferente?

Mateo 5:18. Os aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra, ni un punto de la ley perecerán, sin que todo se cumpla.

Lucas 16:17. Sin embargo, es más fácil que desaparezca el cielo y la tierra, antes que caiga un punto de la ley.

“… acerca de la ley de los Diez Mandamientos el salmista declara: ‘Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos’ Salmos 119:89. Y Cristo mismo dice: ‘No penséis que he venido a abolir la ley. […] De cierto os digo’, recalca en todo lo posible su aserto, ‘que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido’ Mateo 5:17, 18. En estas palabras Cristo enseña, no solo cuáles habían sido las demandas de la ley de Dios, y cuáles eran entonces, sino que además ellas perdurarán tanto como los cielos y la tierra. La ley de Dios es tan inmutable como su trono. Mantendrá sus demandas sobre la humanidad a través de todos los siglos” (Patriarcas y Profetas, pág. 335).

“… Cristo no vino para destruir la ley, sino para cumplirla. No podían ser cambiadas ni una jota ni un tilde de la norma moral de Dios para colocarse a la altura del hombre en su condición caída. Jesús murió para que pudiera imputar al pecador arrepentido su propia justicia y hacer posible que el hombre guardara la ley” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 366).

Confirmación de la misma gran verdad

5. ¿Qué muestra que el tiempo del ministerio de Juan no terminó con los mensajes de Moisés y los profetas sino que fue el comienzo del cumplimiento del reino de Dios?
Mateo 11:12, 13. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los esforzados se apoderan de él. 13Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.
“Juan salió a anunciar al ungido del Señor, y llamó a los hombres al arrepentimiento, diciendo: ‘Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Porque esto es de lo que habló el profeta Isaías, que decía: La voz del que clama en el desierto, prepara el camino del Señor, haz derechas sus sendas’. ‘Todo valle se llenará, y todo monte y collado serán derribados, y lo torcido será enderezado, y los caminos ásperos serán allanados, y toda carne verá la salvación de Dios… Ahora también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego’” (The Youth’s Instructor, 17 de mayo 1900).

6. ¿Qué es seguro en la palabra de Jesús y en el mensaje de los discípulos?
Lucas 9:1, 2. Jesús reunió a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad para echar demonios y sanar enfermedades. 2Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.
Lucas 10:9, 11. Sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘El reino de Dios se ha acercado a vosotros’…. 11Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad a nuestros pies, sacudimos contra vosotros. Pero sabed esto: ¡El reino de Dios está cerca!
“Durante la vida de Cristo, los enfermos y afligidos eran objeto de su cuidado especial. Cuando él envió a sus discípulos les ordenó sanar a los enfermos, como también predicar el evangelio. Cuando mandó los setenta, les ordenó que sanasen a los enfermos, y luego les predicasen que el reino de Dios se había acercado” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 222).
“Cristo ha dado el ejemplo, y el Señor ciertamente bendecirá los esfuerzos de los que obren en el temor de Dios y prediquen el mensaje que el Salvador dio a los primeros discípulos: ‘Ha llegado a vosotros el reino de Dios’” (Evangelismo, pág. 43).

Participantes de la bendita herencia

7. Por lo tanto, ¿qué maravillosos mensajes podrían escribir los apóstoles con confianza y alegría?

Colosenses 1:12, 13. Y con gozo deis gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. 13Él nos libró de la potestad de las tinieblas y nos trasladó al reino de su amado Hijo.

1 Pedro 1:3-5. Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su gran misericordia nos regeneró en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, 4para una herencia que nunca puede perecer, ni contaminarse, ni marchitarse, reservada en el cielo para vosotros, gracias a la fe,5sois guardados por el poder de Dios, para alcanzar la salvación que será revelada en el último tiempo.

“Refiriéndose a los pobres de espíritu, Jesús dice: ‘De ellos es el reino de Dios’. Dicho reino no es, como habían esperado los oyentes de Cristo, un gobierno temporal y terrenal. Cristo abría ante los hombres las puertas del reino espiritual de su amor, su gracia y su justicia. El estandarte del reino del Mesías se diferencia de otras enseñas, porque nos revela la semejanza espiritual del Hijo del hombre. Sus súbditos son los pobres de espíritu, los mansos y los que padecen persecución por causa de la justicia. De ellos es el reino de los cielos. Si bien aún no ha terminado, en ellos se ha iniciado la obra que los hará ‘aptos para participar de la herencia de los santos en luz’” (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 13).

Estudio adicional

“El apóstol Pablo dice que Dios ‘nos ha libertado de la potestad de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor.’ Y todo aquel que ha pasado de muerte a vida ‘ha puesto su sello a esto, que Dios es veraz.’ Puede testificar: ‘Necesitaba auxilio y lo he encontrado en el Señor Jesús. Fueron suplidas todas mis necesidades; fué satisfecha el hambre de mi alma;…” (El Camino a Cristo, pág. 112).